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La amenaza de la desinformación como arma global para destruir la moral de una sociedad

La amenaza de la desinformación como arma global para destruir la moral de una sociedad

En la Novena Conferencia de Seguridad Hemisférica realizada en FIU, el fundador y CEO de Infobae, Daniel Hadad, analizó por qué es la mayor amenaza actual según los expertos internacionales. El ex jefe del Comando Sur de Estados Unidos, el almirante Craig Faller, habló también sobre el peso de la narrativa.

En la Novena Conferencia Anual de Seguridad Hemisférica (HSC) en Florida International University (FIU), Daniel Hadad, fundador y CEO de Infobae, citó un dato inquietante: la desinformación es el principal riesgo severo que enfrenta el mundo. Según la Encuesta de Percepción de Riesgos Globales del Foro Económico Mundial, después se ubican los episodios extremos del clima y la polarización social. “Muchas veces siento que los editores somos bomberos que tratan de controlar las llamas de la desinformación, pero en las redes sociales hay pirómanos que las avivan”, sintetizó.

En el Graham Center Ballroom de FIU, expertos del mundo académico, organizaciones internacionales, altos funcionarios militares y referentes del sector privado escuchaban la comparación, una cita del libro Falsehoods Fly, de Paul Thagard, menos sorprendidos que impactados. Organizada por el Jack D. Gordon Institute for Public Policy de FIU y la Fundación Taeda, la HSC analizó durante dos días la situación de América Latina y el Caribe en el contexto de seguridad mundial, con temas como las organizaciones criminales transnacionales, las amenazas en el ciberespacio, las nuevas tecnologías y el medioambiente. Y, desde luego, la desinformación, de la cual la región conoce bastante.

Hadad comenzó con una historia: “La primera campaña de desinformación de la política global”, la presentó. Fue la erosión del poder de Marco Antonio que hizo Octaviano tras la muerte de Julio César en Roma: con los medios de la época, demolió la imagen del militar y político y la reemplazó por la de un hombre seducido por Cleopatra, que daba la espalda a su patria por una mujer. “No confundamos la desinformación con la mala información”, distinguió el editor de Infobae. “Lo que distingue la desinformación es la intención maliciosa, el objetivo de manipular”.

 

América Latina y el Caribe en el marco de la seguridad global fue el tema de la Novena Conferencia de Seguridad Hemisférica en FIU.

Para ilustrar cómo opera esa distinción —al servicio de una agenda política— citó el Informe Anual de Seguridad Nacional del Gobierno de España: “Rusia impulsa sin pausa campañas de desinformación”, leyó. “Esto lo dice el gobierno español, no el estadounidense”, remarcó. “Los medios oficiales chinos y sus propagandistas en redes sociales amplifican las narrativas prorrusas”.

En esta coyuntura global, resumió Hadad, la contienda aplica “estrategias híbridas: las balas se combinan con el relato”. Contó cómo se empleó la desinformación entre la población rusa para preparar la invasión a Ucrania: ese país, que nunca había sido una nación, sino una creación soviética, era un nido de nazis y se dedicaba a la masacre de rusoparlantes, entre otras mentiras. “Para esto sirve la desinformación —subrayó—: para destruir la moral de una sociedad”.

Hadad citó también a la general Laura J. Richardson, quien estuvo en la HSC en FIU el jueves 9, junto a Daniel Erikson, asesor presidencial y director del departamento de Asuntos del Hemisferio Occidental en el Consejo de Seguridad Nacional de los Estados Unidos, en diálogo con Brian Fonseca, director del instituto Gordon. En su presentación ante el Senado estadounidense, la jefa del Comando Sur advirtió: “Hoy la democracia y los valores democráticos están bajo ataque en todo el mundo”. Y denunció: “China y Rusia actúan sin tener en cuenta el derecho y las normas internacionales, permiten y perpetran desinformación”.

Otra vez, observó Hadad, aparecía esa palabra, la que preocupaba a los 1500 encuestados de Davos, probablemente uno de los grupos mejor informados del mundo. “Vamos a tener que aprender a convivir con la desinformación, o a prevenirnos de ella”. En tanto editor, el fundador de Infobae recordó el papel de la prensa libre como contrapoder, que fue tan crucial en el siglo XX. “Pero hoy la prensa tradicional no es lo mismo que antes de la aparición de internet”.

No se trata sólo de un cambio en el modelo de negocio promovido por las nuevas tecnologías: “Hay un cambio cultural en el modo en que las nuevas generaciones llegan a la información. Cualquiera de nosotros alguna vez compró un periódico. Hoy es mucho más económico y eficaz hacer un relato falso aquí mismo“, dijo, y alzó su teléfono.

“La tormenta perfecta se da en la medida en que los medios tradicionales ya no tenemos la misma influencia que teníamos. Es una confesión. No vine a plantear soluciones, sino a hacer preguntas y a advertir que tenemos que estar atentos. Nos afecta a todos no tener una prensa gatekeeper, que sea filtro de la autenticidad y relevancia de la información”.

La “apropiación” de la narrativa

El almirante Craig Faller habló de la importancia de «apropiarse de la narrativa» frente a la desinformación, en la HSC de FIU.

La desinformación también fue el tema de la introducción que hizo el almirante Craig Faller, ex jefe del Comando Sur de los Estados Unidos. “Hablamos mucho sobre la importancia de la información y de la narrativa, de apropiarse de la narrativa. El Departamento de Estado ha abierto recientemente una importante oficina aquí en Miami para trabajar y acelerar la difusión de información objetiva, como opuesto a la desinformación”, anunció.

¿Tenemos la educación, el entrenamiento adecuados?”, preguntó, con respecto al enfoque de las relaciones entre Estados Unidos y América Latina y el Caribe. “Albert Einstein dijo que si tenemos 60 minutos para resolver un problema, él usaría 59 en tratar de analizarlo y comprender el contexto”, recordó. Y lo adaptó al encuentro de la HSC con una historia: “Cuando trabajaba para el secretario [de Defensa James] Mattis, por lo general la primera pregunta que nos hacía, no importaba a cuál país nos dirigíamos, era la misma: ‘¿Cuál es el último libro que leíste de este país? ¿Cuál el último poema, cuál la última canción?’. Tenemos que tener una mejor comprensión cultural del contexto”.

Para abordar las amenazas de seguridad que enfrentan las naciones de América Latina y el Caribe es necesario tener “la perspectiva de un socio”. Y también él citó a la general Richardson, quien en la apertura de la conferencia habló de la proximidad entre Estados Unidos y los países al sur de su frontera. “Esa proximidad es algo importante, esta región brinda alimento y energía al mundo”. Y contiene el 30% de las reservas de agua potable, recordó, que es algo que interesa a China.

Habría que prohibir, para siempre, la expresión ‘Doctrina Monroe’”, propuso. “Deberíamos tratar la proximidad con el respeto con que se tratan los buenos vecinos. Voto por una Política del Buen Vecino 2.0 como una forma de pensar en cómo aprovechar esa proximidad. Hay tanta afinidad cultural, tantas conexiones. La gente es importante. Y no queremos tratar a nuestros vecinos como China trata a los suyos”.

Faller hizo una distinción: “El gobierno chino, no el pueblo chino. El Partido Comunista de China”. Definió a Beijing como “la amenaza estratégica número uno para el mundo, no para Estados Unidos ni para nuestros vecinos, sino para el modo de vida que disfrutamos en democracia”. Le causa asombro, dijo, que en muchas ocasiones se ve a China sólo como una amenaza económica”. Eso es “un mito”, advirtió. “Hay muchos hechos que deberíamos aceptar y aprender para acabar con ese mito. La proliferación de estaciones espaciales fuera de China, en este hemisferio de este hemisferio. Las torres de telefonía celular. Los puertos marítimos. La lista continúa”.

Conferencias como la organizada por el Instituto Gordon y la fundación Taeda en FIU, concluyó, tienen la importancia de ir más allá de gritar “China es mala”, la capacidad de analizar causas profundas de la dinámica global. “No podemos esconder la cabeza en la arena respecto a las malas intenciones de China, pero tampoco es la manera correcta de iniciar una conversación con un socio cuando es su socio comercial número uno. Tenemos que tener una manera de hablar de esto y tomar medidas que marquen una diferencia”.

Fuente: Infobae

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